natalia ferrari entrevista peliculas porno prostitutas

En mi trabajo el feminismo es una herramienta fundamental para poder trabajar en condiciones éticas. Como he dicho antes, no es aceptable que un hombre se crea con derecho a abusar de ti porque te esté pagando. Leyendo a compañeras feministas y trabajadoras sexuales es cuando empiezo a declararme como sujeto de derecho con capacidad de decidir libremente sobre mi cuerpo y mi sexualidad y no dejar que me cosifiquen o me quieran tratar como un trozo de carne en venta. He visto una sororidad increíble entre mis compañeras y muchísima fuerza como mujeres siendo una minoría discriminada.

El trabajo sexual necesita al feminismo, y el feminismo necesita a las trabajadoras sexuales. Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza.

La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución. Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas. Cuando alguien es forzada a aceptar clientes que no quiere estamos hablando de explotación laboral, trata o violaciones, y eso es delito.

Cuando una mujer acepta clientes que no quiere porque la alternativa es no pagar el alquiler, estamos hablando de casos de vulnerabilidad extrema en un sistema que no aporta soluciones a la pobreza, y esto recordemos que también pasa en otros trabajos como el sector doméstico, la agricultura o la construcción.

Las putas empoderadas no somos una excepción. Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución. Por ejemplo, Beatriz Gimeno dice: Se puede decir exactamente lo mismo del matrimonio heterosexual. Pero de la misma manera que la historia demuestra que el matrimonio ha evolucionado y ya no es exclusivamente una unión en donde el hombre adquiere dominio absoluto sobre su esposa, con la prostitución pasa lo mismo. Pueden existir relaciones éticas entre putas y clientes.

El problema no es la prostitución, igual que no lo es el matrimonio, el problema es el machismo y se puede trabajar contra ello sin necesidad de silenciar las voces de todas las prostitutas que pedimos derechos. Dicho en otras palabras. No creo que el sexo tenga que ser un derecho que estemos obligados a dar para asegurarnos que todos puedan conseguirlo, esto es contrario a las libertades personales. Las prostitutas decidimos poner otro tipo de condiciones, igual de legítimas.

En relación a la pregunta anterior. Todos los trabajos nacen desde una relación de poder desigual en el momento en el que alguien necesita dinero. Creo que la prostitución puede existir con condiciones éticas, tanto como en el resto de trabajos.

El problema es que la situación actual nos hace terriblemente vulnerables a todo tipo de violencia y explotación que en muchos casos ni siquiera tienes capacidad de denunciar.

Me parece fundamental entender que en el feminismo formamos parte las trabajadoras sexuales, las agresiones a las putas, son agresiones a todas las mujeres. Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se hace de esas agresiones. Nuestro trabajo no es ser sumisas frente a hombres misóginos. No tengo ninguna duda de ello. En un mundo en donde el cuerpo es el objeto de consumo.

Una de mis inseguridades al comenzar a trabajar era no sentirme lo suficientemente atractiva para poder ser puta. Hasta cierto punto me he dado cuenta que eso no es así aunque sí creo que es un trabajo que exige un grado de feminización. Puede que yo no me maquille, ni use tacones, y me de igual cuanto peso, pero aun así tengo que depilarme y controlar mi vestuario.

Sé que si no lo hiciera tendría menos clientes. De alguna forma todos estamos condicionados como clase obrera a retribuciones injustas, jornadas laborales desmedidas y un compendio de problemas que nacen de un sistema productivo injusto.

Soy prostituta porque es el trabajo que mejor se ajusta a mi identidad y mis intereses. Creo que la pregunta intenta empujarme a que acepte una condición de víctima, y esa es una postura equivocada y fuera de lugar. He evolucionado profesionalmente para conseguir y mantener unas condiciones que considero justas y hacer lo que me da la gana en mi trabajo. No es una cuestión puramente económica, como se intenta señalar en esta pregunta.

Me gustaría que la gente se diera cuenta de que este tipo de preguntas solo se nos hacen a las putas, y que os cuestionarais por qué os cuenta tanto entender que haya mujeres a las que les guste follar con desconocidos a cambio de dinero con las condiciones pactadas por mutuo acuerdo.

El porno feminista existe puesto que hay productoras que trabajan en condiciones laborales éticas, en donde la mujer es un sujeto activo en la relación, en donde se incluye diversidad en deseos, cuerpos, géneros o sexualidades. Hay personas que pueden comprarse un iPhone y hay otras que no. Veo que te lo has leído todo. Pero abrevia, porque de otro modo no creo que la gente te lea a ti. Pero eso es tu muy personal y subjetiva interpretación. La gente que va y vuelve de putas es porque lo encuentra deseable.

No me extraña, esa visión ha sido la dominante en el mundo del derecho durante mucho tiempo. Y siempre encuentras alguna justificación para invalidar sus palabras. Nunca me he acostado con Natalia pero no creo que sea diferente a hacerlo con una de las chicas que conozco.

Su actitud es la misma, chicas que disfrutan y hacen disfrutar. Y la tuya es la del perro del hortelano que ni come ni deja comer. Te agradecemos la intención pero con educación te digo que es mejor que te metas en tus asuntos. Natalia sigue los principios liberales, y buscando su propio beneficio egoísta beneficia al prójimo.

Tu teoría es muy bonita, pero la realidad que conlleva horrible. Eres un perfecto socialista. Si ella lo dice muy claro.

Ella no va a estar con cualquier hombre, si hay uno con el que no concuerda es mejor para ambos que el encuentro no se produzca. Sólo te pido, por enésima vez, que entiendas que tus experiencias personales no son extrapolables a todo el mundo. Por ejemplo, aparte de ti conozco muy pocas personas que perdiesen la virginidad con una puta, que nunca hayan tenido pareja y a las que incluso les haya puesto una orden de alejamiento una chica que se sentía acosada con la que nunca habías salido ni nada.

Eso no significa que te marginemos o excluyamos, muy al contrario. Yo siempre te abro las puertas y hablo contigo. Y de hecho lo hago con una sinceridad que no es muy frecuente. Muchas chicas que conozco no se atienden con borrachos, negros o moros. Natalia ha visto que puede cobrar pavos por un polvo, pues muy bien, si yo puedo ganar euros en un día no me conformo con cien. Pero si hay gente que ve que sólo con Natalia puede encontrar lo que ella ofrece se distingue por aspectos que no has mencionado, por ejemplo un pasado de activismo por derechos de los animales y por ser vegana Mira, hay chicas con las que yo follo por 20 euros que si pidiesen los pagaría a gusto porque lo valen.

Y es que me dan exactamente lo que quiero. Porque la cajera del super, cobrando mucho menos, también lo hace y en mayor medida, me parece a mí. Un saludo y gracias por comentar. Muy brevemente, si me permites una réplica a tu contestación. Y te valoro como persona y como alguien de quien puedo aprender. Y estas mismas cosas podría decir de mujeres o transgéneros que se dedican a la prostitución. Entre tales personas las hay que tienen cualidades, que si uno quiere, puede encontrarlas.

Pero es que la discusión no va de esto Pero el problema no suelen darlo ni los clientes ni las chicas. Me parece que el mensaje que ella intenta dar es que ''dentro de este negocio ella tiene el control y que la otra parte tiene que seguir sus reglas y que si no le gusta puede buscar a otra.

Tampoco nos creímos lo que se supone que nos merecemos. Quiero que mi ejemplo forme parte de un cambio hacia el progreso. Que se normalice la profesión y que nosotras empecemos a ser vistas como mujeres con los mismos derechos y estatus social que cualquiera que no es puta". Esos falsos rescatistas con mensajes paternalistas y salvadores de nuestras almas muy preocupados por el uso que hacemos de nuestras vaginas. Natalia Ferrari Diaz , "prostituta independiente que no vive una doble vida". Cartel que forma parte de una campaña para la normalización o aceptación social de la prostitución.

Al igual que Natalia, muchas de sus compañeras y colectivos que las apoyan recalcan las bondades del trabajo sexual e indican que se compara muy ventajosamente tanto en términos de ganancia económica como autonomía personal con respecto a otras actividades.

Por desgracia hay quienes consideran que el que estemos involucrados en la prostitución nos hace merecedores de su desprecio. Al igual que Natalia también deseo acabar con esta discriminación tan injusta como inaguantable que sufrimos. Publicado por Cliente X a las

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Es su polémica lucha por la igualdad de género. Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución. Hay muchos factores a prostitutas bisexuales prostitutas en mostoles en cuenta. En general no se considera un trabajo digno, no es un trabajo que la gente quiera para sus hijas. De entrada digo que se hagan muchas preguntas: Me parece a este respecto que la definición o concepto de prostitución que asume o defiende Natalia Ferrari es en exceso subjetivista. natalia ferrari entrevista peliculas porno prostitutas Para mí es algo muy natural. Valérie May es una de tantas mujeres que hay en España ejerciendo el. Vine a España desde Argentina cuando tenía 11 años. Hablemos del filtro de clientes. Tenemos derecho a ser quienes queremos ser y nadie debería sufrir acoso, rechazo social o negación de derechos por ello. Y la tuya es la del perro del hortelano que ni come ni deja comer. Y una opinión similar:

Desde el primer momento compartí con mi entorno que estaba considerando trabajar como puta y a nadie le sorprendió. Las personas que me quieren saben cómo soy y que este trabajo encajaba conmigo. El primer filtro pasa mi web y el contenido que ofrezco. Creo que comunico con claridad el tipo de persona que soy, la experiencia que ofrezco y los clientes que busco.

Creo que decir algo así puede sonar clasista. Lo que a mí me interesa por parte del cliente es que me respete como mujer y como trabajadora sexual, y no creo que el hecho de poder pagar una tarifa alta sea una garantía de calidad humana. Quiero tener citas tranquilas con personas que quieren pasarlo bien y disfrutar en compañía.

Las personas que me contratan es porque buscan eso. Quiero decir, que soliciten tus servicios solas sin ir acompañadas por una pareja heterosexual. Me gustaría decir que sí, pero la verdad es que no es algo habitual para nada. Esa frase siempre me ha parecido una basura en cualquier tipo de sector laboral. Las personas que venden tomates también tienen emociones y deben ser respetadas.

Las trabajadoras sexuales merecemos la misma consideración que cualquier mujer y cualquier trabajadora. Mis clientes entienden esto sin problema porque es el requisito imprescindible para que lleguemos a conocernos. Ni con las putas ni con los que venden magdalenas.

La presión que tengo por cumplir cierto tipo de feminidad también la tendría si trabajara en el Zara. En la industria sexual si hay algo es variedad de perfiles. La presión que yo tengo por cumplir cierto tipo de feminidad viene del resto de la sociedad, y también la tendría si fuera camarera o trabajara en el Zara. Es un error pedirle a las trabajadoras sexuales que seamos portavoces de otras mujeres. Amarna y yo hablamos por nosotras mismas y desde nuestra experiencia, no somos representación de otras mujeres que viven realidades que no conocemos.

Es muy necesario hoy en día que el trabajo sexual deje de estar estigmatizado y hablar con claridad sobre ello es lo que ayuda a derribar prejuicios. En ninguno de los casos deberíamos ser perseguidas ni discriminadas. En este caso ya no hablaríamos de algo elegido, sino impuesto y muchas veces desde fuera, se convierte en una obligación patriarcal.

La trata con fines de explotación sexual es solo una modalidad dentro del trabajo forzado. La manipulación ha sido tan grande q la gente ya asume q trata es lo mismo q prostitución. Teniendo en cuenta el orden social en el que estamos inmersos muchas personas piensan que aun cuando la prostitución es elegida sigue siendo una imposición encubierta, que en realidad esta profesión no se ejerce libremente y que las putas seguís siendo víctimas de los roles y esquemas patriarcales.

Nadie quiere rescatar tampoco a las mujeres que voluntariamente construyen matrimonios heterosexuales, a pesar de que el matrimonio es una institución con orígenes patriarcales en donde no hace mucho, casarte con un hombre te convertía literalmente en su propiedad. Hace falta entender que las mujeres somos sujetos que no necesitamos tutelaje y podemos decidir sobre nuestros cuerpos.

Somos personas sexuales, y al igual que las bases del matrimonio han ido evolucionando, pasa lo mismo con el trabajo sexual en donde es posible trabajar en condiciones éticas y feministas. La imagen que se tiene el feminismo radical y su posición abolicionista tiende a estar algo sesgada, en realidad no estamos hablando de un sector del feminismo moralista y conservador que criminaliza a las prostitutas, lo que se defiende es la lucha contra la institución prostitucional.

Un dogma patricarcal es tratar a las putas como recipientes de esperma o normalizar las agresiones diciendo que ese es nuestro trabajo. Esas cosas no corresponden con la prostitución, pero es el retrato que se empeñan en divulgar desde el abolicionismo.

A veces eso significa que otras mujeres elijan algo que no entiendes o que no elegirías para ti. Empatizo completamente con las preocupaciones de las feministas abolicionistas: Pero luchar contra esas cosas no es incompatible con conceder derechos a las trabajadoras sexuales y construir un mundo en donde las mujeres no seamos perseguidas y juzgadas si queremos ser putas.

Considero que faltan ganas de escuchar y sobra paternalismo. Sí, las putas también. Yo necesitaba un trabajo porque, lamentablemente, me cobran por la comida, el agua y el techo. Es un trabajo con el que puedes vivir perfectamente trabajando poco y te permite desarrollar otros proyectos paralelamente. Antes de llegar el cliente yo estaba nerviosa y todas mis inseguridades se multiplicaron por mil. Pero todo sucedió con muchísima cercanía y respeto.

Sentí como el cliente demostraba en todo momento que yo tenía la posición de control en la relación. Como si fuera algo que solo debe tocar nuestro príncipe azul.

Yo puedo disfrutar teniendo sexo con desconocidos que me respetan. Incluso si no disfrutara, no es asunto de nadie. Mi cuerpo es exclusivamente mío. Con lo segundo ya no lo estoy tanto con lo de que si ella no disfrutara en las relaciones sexuales con los hombres que la pagan, nadie tendría derecho a cuestionar nada ya que su cuerpo es sólo suyo.

Bien esto me parece totalmente discutible si la definición o concepto de prostitución del que se parte es la siguiente: Es decir no se trata 'relaciones de naturaleza contractual' que se producen en el vacío, o algo parecido. Pues bien, lo que creo yo que se puede criticar a esta segunda definición de 'prostitución' es que oculta u obvia un montón de realidades. Me parece a este respecto que la definición o concepto de prostitución que asume o defiende Natalia Ferrari es en exceso subjetivista.

Parte III "Las relaciones desigualitarias entre hombres y mujeres existen en parejas, matrimonios, polvos de una noche, y sí, también entre putas y clientes pero bajo ninguna circunstancia es algo intrínseco de la prostitución.

Solo un reflejo de la sociedad y las identidades de cada participante en la relación. Si tienes una postura abolicionista y no quieres ver relaciones de poder injustas lo mejor que puedes hacer es educar a la gente. El hecho de que las mujeres les marquen unas condiciones mínimas a los hombres para esta clase de relaciones sexuales o afectivas con ellos, no significa que tales relaciones se convierten en virtud de ello en NO desigualitarias.

De hecho no es difícil pensar en muchas relaciones de prostitución no sé si la mayoría en las que la sexualidad que en ellas se produce no es igualitaria de ninguna manera, ya desde el mismo momento en el que la mujer en prostitución o 'la trabajadora sexual' reconoce que ella no desea esas relaciones sexuales, y que si la mayoría de quienes son sus clientes no le pagaran por ello, ella no aceptaría tales relaciones sexuales.

Así pues, no falseemos los conceptos de igualdad, no falseemos la realidades, por favor. Sigue en la parte IV Creo que se comete un atentado contra nuestros derechos cuando se pone en duda el poder de decisión de las mujeres sobre nosotras mismas. Las putas cobramos por algo que socialmente se entiende que debería ser gratis.

Para empezar, introduce dos falacias, a saber: Me encanta mi trabajo, y la principal razón no es el dinero que gano sino la autonomía. No podría trabajar para intereses de terceros aceptando las condiciones que establece otro sobre el uso de mi tiempo y energía.

Claro que si tuviera la opción de no trabajar de nada, lo haría. Un modo de concebir la libertad individual excesivamente utilitario y por lo mismo, creo que también algo egoísta.

Lo contrario a esto, puede ser la 'objetivación' cosificación del otro de los clientes en el caso de la prostitución y la consiguiente explotación económica que va aparejada a ello, o acciones o actos que contribuyen a su alienación. Me dejé esto en el tintero: Ser clasista es discriminar a alguien en función de su clase. Reconocer que las clases existen y que hay diferencias entre unas y otras no supone una discriminación. Hay personas que pueden comprarse un iPhone y hay otras que no.

Veo que te lo has leído todo. Pero abrevia, porque de otro modo no creo que la gente te lea a ti. Pero eso es tu muy personal y subjetiva interpretación. La gente que va y vuelve de putas es porque lo encuentra deseable.

No me extraña, esa visión ha sido la dominante en el mundo del derecho durante mucho tiempo. Y siempre encuentras alguna justificación para invalidar sus palabras. Nunca me he acostado con Natalia pero no creo que sea diferente a hacerlo con una de las chicas que conozco. Su actitud es la misma, chicas que disfrutan y hacen disfrutar. Y la tuya es la del perro del hortelano que ni come ni deja comer. Te agradecemos la intención pero con educación te digo que es mejor que te metas en tus asuntos.

Natalia sigue los principios liberales, y buscando su propio beneficio egoísta beneficia al prójimo.